
Lo habitual es estar acostumbrada a tu mirada, a utilizar una máscara de ojos que la realce, incluso a utilizar un rizador que potencie su curvatura. Pero las extensiones de pestaña potencian todavía más lu mirada. Incluso puedes diseñar la mirada según el grosor, la longitud, la curvatura y la disposición de las extensiones. Hoy vamos a hablar del cuidado en verano de las extensiones de pestaña.
La primera norma es: MENOS ES MÁS. Así de claro. Menos tocar, menos maquillar, menos frotar.

- Lavarte la cara sí, pero sin frotar los ojos. No laves en exceso tus pestañas o terminarás perdiéndolas. Especial cuidado si te entra agua salada del mar o con cloro de las piscinas, no por los componentes, sino porque te echarás las manos a los ojos y deberás tener cuidado de frotar lo menos posible.
- MANOS FUERA. No tocar. Es como si debiéramos tener un pequeño cartel puesto donde diga eso: NO TOCAR. Evita rascar los ojos.
- No las peines demasiado o te quedarás sin ellas.
- Duerme boca arriba. Dormir boca abajo acabará aplastando tus pestañas y deteriorando el diseño.
- Utiliza sólo máscaras específicas para extensiones de pestañas (en tu tienda Paula Díaz te informarán). Una máscara waterproof no es buena idea.
- No utilices algodón para limpiar tus pestañas. Acabarás con restos que se enredarán y serán complicados de eliminar.
- Peina las extensiones con un peine de silicona o de cerdas específicas para extensiones de pestaña (en tu tienda Paula Díaz te informarán).
- No tires de ellas. Aunque parece un consejo básico, hay quienes para evitar un enredo tiran de ellas y al final terminan perdiéndolas.
- No utilices rizadores de pestañas en tus extensiones de pestaña.
Piensa en que las extensiones de pestaña son duraderas, pero no eternas. Por lo que debes hacer caso a los consejos que tu esteticista especialista en la colocación de extensiones te dirá.
Ven a tu tienda Paula Díaz y te contaremos muchísimo más sobre las extensiones de pestaña.
Calle Serracines, 3 – 28806, Alcalá de Henares, Madrid.